O carbono 14 revela Penas de Castelo como un dos castros documentados máis antigos de Galicia

O carbono 14 revela Penas de Castelo como un dos castros documentados máis antigos de Galicia

Diciembre 30/concello/Xeral

La primera campaña arqueológica en Penas do Castelo sigue dando resultados únicos y sorprendentes. Este yacimiento situado en la ladera del Río Lor en la parroquia de Salcedo, A Pobra do Brollón, fue excavado el pasado verano con financiación de la Xunta de Galicia y la colaboración de Ayuntamiento, Asociación Vecinal y Comunidad de Montes.

En la excavación se descubrió una monumental muralla con seis metros de ancho y hasta cuatro de altura. Desde aquella, mucho se ha especulado entre vecinos y especialistas sobre el origen de este yacimiento tan peculiar.

Sus fosas monumentales, excavadas en la roca, recordaban a los de otros castros del Courel e incluso a yacimientos como el de O Castrillón en Larouco. Por otra parte, su situación totalmente en ladera con muy poca superficie aprovechable en el interior y sobre todo, su descomunal muralla y un peculiar sistema constructivo en módulos, tenía desconcertados a los especialistas.

Durante la excavación, la edafóloga Cruz Ferro tomó unas muestras de tierra ‘en puntos clave del momento de construcción de la muralla’ comenta. Tras ser analizadas por Carbono-14 en el laboratorio BETA de Miami, podemos afirmar que los resultados de las dataciones dan siglo VIII–IX antes de nuestra era. ‘La coherencia de resultados entre las tres muestras, los hace altamente fiables,’ añade Hierro. 

La originalidad del yacimiento viene dada por tratarse de un castro extremadamente temprano, por lo que no resulta comparable con los castros más ‘clásicos’ de épocas posteriores. ‘Esto  se refleja en la propia toponimia; no es casual que se le llame "castillo" y no castro. Para la sociedad tradicional, esto no era un castro como puede ser el de A Roda, también en Salcedo’ señalan desde el equipo.

Con esta datación, Penas del Castelo se sitúa precisamente en lo que sería la transición de la Edad del Bronce a la Edad del Hierro. Sería esta la época de la construcción de los primeros castros en el noroeste peninsular, es decir, el momento en el que las comunidades comienzan a asentarse de forma sedentaria en el territorio y a hacer construcciones permanentes en piedra. 

‘Estamos en la bisagra entre un mundo de estructuras perecederas, más de cámping y un mundo de edificios para durar, más de aldea,’ resume Benito Vilas, director arqueológico.

Precisamente este es uno de los elementos más interesantes del yacimiento, ya que más allá del local, gana interés científico por tratarse de un período histórico en el noroeste peninsular muy desconocido a nivel de investigación. Penas do Castelo puede contribuir a entender las dinámicas que provocan la sedentarización de las comunidades y las tensiones territoriales que esto provoca.

En este marco, la situación del yacimiento no parece casual ya que se encuentra en un territorio de conocida riqueza mineral. En aquel momento, ciertos minerales como el hierro serían estratégicos y el control de su extracción y comercio, fundamental para las comunidades. ‘Sospechamos que este hecho puede estar detrás de la localización tan atípica, en ladera, o del extraordinario tamaño de las murallas,’ comentan desde el equipo.

Nuevos interrogantes 

La llegada de los resultados es una esperada respuesta que a su vez provoca nuevas preguntas.

‘Tenemos que entender que mientras esta comunidad está dotándose de una muralla de piedra de seis metros de ancho, en otros lugares de Galicia aun están construyendo con palos, paja y barro,’ destaca Benito Vilas. 

Desde el punto de vista de la organización social, este hecho puede ser indicio de una comunidad muy organizada, seguramente con jerarquías y, sobre todo, excedente en tiempo y mano de obra que permita una obra civil de esta magnitud.

Por otra parte, está el conocimiento técnico que implica esta construcción. ‘Llama la atención que en esta época, en la que se construyen los primeros muros en piedra, hagan una muralla de seis metros de ancho y con una técnica tan depurada. ¿De dónde viene ese conocimiento?’ se pregunta Vilas.

Nuevos retos 

El yacimiento afronta también un nuevo momento como sitio visitable dentro de la red de recursos turísticos del Ayuntamiento de A Pobra do Brollón. ‘La apuesta de A Pobra do Brollón por la arqueología en comunidad como estrategia de creación de recursos turísticos da sus frutos y estos resultados, sin duda, aumentarán el interés en visitar este yacimiento,’ señala Xosé Lois Maceda, alcalde de A Pobra do Brollón.

Además el resultado ayuda a juntar a los vecinos en torno al yacimiento y al proyecto, ya que sitúa a Salcedo en el mapa arqueológico. ‘Además del conocido Entroido y el Oso, Salcedo tiene otros valores patrimoniales que tenemos que destacar,’ señala Marisa Defente, representante de la Asociación Vecinal y Comunidad de Montes de Salcedo. ‘Es muy curioso ver como las construcciones de esas primeras comunidades en asentarse en el territorio, ayudan ahora a las que a lo mejor somos las últimas comunidades a crear identidad y recursos para seguir sedentarios.’

Para la Consellería de Cultura los resultados son de sumo interés para la investigación y también en el marco de la candidatura a Patrimonio de la Humanidad, ya que nos ponen en contacto con las primeras comunidades en asentarse de forma definitiva y permanente en estas riberas, con las consecuencias que esto tiene para el paisaje. 



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